VIDA Y OBRA DEL ING. WALTER CROSS BUCHANAN

     Fue un distinguido Ingeniero Mexicano, a quien se le considera como el pionero en el país en el área de las comunicaciones y electrónica, considerándose como un modelo para futuras generaciones, y el hacer referencia a su vida y obra, es saldar la deuda de nuestra comunidad con quien fue pilar y guía de la ingeniería en México y que perteneció a aquella gloriosa dinastía de profesionales de la década de 1930, educadores e ideólogos de la educación, que dieron cuerpo y orden a la enseñanza tecnológica.

ING. WALTER CROSS BUCHANAN (1906-1977) El Ing. Walter Cross Buchanan López nació en una mina llamada Ocotlahuac cercana al pueblo de San Luis de la Paz, el 29 de abril de 1906, en el estado de Guanajuato. Sus padres fueron la Sra. María López y el Ing. Walter C. Buchanan originario del estado de Zacatecas y de origen escocés, que sus estudios de ingeniería los hizo en Escocia.

Sus primeros estudios los realizó en San Luis de la Paz, donde recibió en forma particular la enseñanza de las primeras letras (cabe aclarar que en aquella época el analfabetismo en México era de un 80% aproximadamente).

En el año de 1913 la familia Buchanan se trasladó a la Cd. De México, época difícil en la capital y sobre todo que la educación era muy limitada a causa del movimiento revolucionario. La educación en esos tiempos consistía en la primaria elemental que se cursaba en cuatro años y la instrucción primaria superior que también se cursaba en cuatro años que incluía en sus programa asignaturas técnica relacionadas con la industria y artes mecánicas, así como el comercio, la agricultura y la minería. Walter Cross Buchanan es inscrito en la escuela primaria superior Florencio M. del Castillo de la cual egresa en 1918.

Posteriormente ingresó a la Escuela Práctica de Ingenieros Mecánicos y Eléctricos (EPIME), en la cual se mantuvo con las más altas calificaciones de la generación 1930 y en cuadro de honor a través de los 4 años de su carrera. Paralelo a su devoción al estudio, fue su cariño a la natación, deporte en el que ganó varios premios nacionales representando a su querida escuela.

Una de las anécdotas curiosa de esta etapa de la vida de Don Walter y que habla de su espíritu tesonero, fue la caminata que organizó a Guatemala. En esos tiempos, el país no contaba con las vías de comunicación necesarias para hacer que el trayecto fuese, sino corto, cuando menos directo,. Walter Cross. Buchanan, contagiado de su entusiasmo y decisión convocó a 16 amigos jóvenes como el, emprendió la marcha sin amedrentarse ante la empresa que pretendía, el destino quiso en esa caminata, unir a Buchanan con otro adolescente predestinado a ser un gran personaje: Adolfo López Mateos.

No sería este su único encuentro, la vida les tenía preparado un camino igualmente arduo en el que dejarían una brillante estela de servicios al país.

EL MAESTRO

Apenas hubo concluido su carrera, Buchanan empezó a dar clases en su alma materna, la EIME. En 1935, don Walter curso la especialidad de física y matemáticas dentro de la misma escuela y un año mas tarde, su afán de conocimiento lo llevo a Cleaveland, Ohio, E.U.A, a estudiar un gran avance tecnológico: la electrónica. Esta disciplina habría de transformar la disciplina de Walter Cross Buchanan en muchos aspectos.

A su regreso a México, el Ing. Buchanan se incorporó como maestro a su escuela, la cual ya formaba parte del Instituto Politécnico Nacional, bajo el nombre de Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Entre cátedra y cátedra, Don Walter se cuestionaba la forma en que habría de hacer partícipes a sus alumnos de sus avanzados conocimientos.

Así pues, Buchanan empezó a planear lo que después se convertiría en la carrera de Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica.

En la década de los treinta se podían contar con menos de una mano las personas versadas en Electrónica; entre ellas esta el Ing. Manuel Cerrillo y fue precisamente con él, con quien Buchanan compartió muchas de sus inquietudes profesionales y académicas.

"De nada sirve, decía, diseñar con elementos que no se tienen; hay que crear y resolver los problemas con los elementos que se pueden alcanzar con la mano". Y para él, no existían problemas sin solución.

A lo largo de sus 30 años como maestro, Don Walter vio pasar muchas generaciones de jóvenes y en todas dejó su huella. Cuenta uno de sus discípulos que en alguna ocasión reprobó a un estudiante a pesar de que las respuestas parecían correctas; al preguntársele la razón de la calificación, el maestro Buchanan respondió: "Es una traducción memorizada del manual, no hay un conocimiento real": paralela a esta disciplina educativa estaba la comprensión, en el maestro Buchanan siempre había cabida para escuchar los problemas, siempre había consejos y amena charla para sus alumnos.

Don Walter al igual que muchos maestros de su época, continuaba dando clases independientemente, de que en el ejercicio de su profesión alcanzara el éxito económico; lo hacía precisamente porque por sobre todas las cosas, deseaba contribuir a la formación de los jóvenes que le precedían. De esta manera, el ingeniero Buchanan compartía su labor docente en el I.P.N., con la Escuela de Transmisiones Militares (1931-1936) y con la U.N.A.M. permaneciendo en ésta última 16 años.

Otra de sus características era la actualización permanente; aquellos que eran sus alumnos podían estar ciertos de adquirir del maestro Buchanan, los últimos adelantos de la materia.

Siempre leyendo, siempre al día, siempre aprovechando hasta el último minuto en aprender más y enseñar más; todo esto hacía que el Ing. Buchanan fuera uno de los mejores maestros politécnicos.

Aún después de retirase del magisterio, Don Walter mantenía el último cariño por el Politécnico y en particular por la E.S.I.M.E.. Un día y ya sin ser maestro, Buchanan visitó su Escuela en Zacatenco y recorrió todas las bibliotecas; al ver que estaban llenas y que ya era tarde, Buchanan se llenó de gusto. Día más tarde comentaba pleno de orgullo, "Con esos muchachos el país tiene futuro".

Siendo catedrático de la ESIME, el Ing. Buchanan combinada sus intereses magisteriales con una gama enorme de aficiones que podía realizar, gracias a su enorme don de organización y aprovechamiento del tiempo. Una de ellas, y curiosa en un hombre intelectual era el deporte: Don Walter en esta época de su vida, era muy aficionado al remo, perteneciendo al equipo de veteranos de la ESIME durante varios años.

Fue precisamente el deporte lo que unió inicialmente a su entrañable compañera de toda la vida, Sra. Dolores Guerra de Buchanan.

SERVIDOR DE LA PATRIA

En 1939 cuando estalla la II Guerra Mundial, México se ve obligado a establecer varias centrales monitores en el Golfo y en el Pacífico, para recibir las claves especiales de las armas aliadas.

La integración de estas centrales, sofisticadas por le época era aparentemente imposible por el personal tan altamente calificado que requerían; sin embargo que todo ello se lograba gracias a las asesorías técnica de Walter C. Buchanan.

Con el hundimiento del barco Mexicano Potrero del Llano, nuestro país se ve involucrado de una manera más directa en el conflicto bélico y el entonces Presidente , Don Manuel Avila Camacho, nombra al Gral. Lázaro Cárdenas responsable del Ejército Mexicano.

La situación no era fácil, la guerra implicaba, entre otras cosas, el empleo de los últimos adelantos tecnológicos para la defensa del territorio nacional. Para encarar este problema el Gral. Cárdenas escoge como sus asesores técnico a los hermanos Buchanan y al Ing. Cerrillo, con la misión específica de resolver el enigma del funcionamiento del radar y el uso de la Ultra alta Frecuencia (UHF), como medio de detección del enemigo. Sin embargo, el Ing. Walter C: Buchanan y sus colaboradores descifraron perfectamente el misterio tecnológico, evitando de esta manera que se tuviera que depender de asesoría extranjera en momentos tan difíciles para el país. Pero su labor no quedó ahí: Don Walter preparó también a los técnicos militares y a estudiantes voluntarios del I.P.N., que trabajaron en el establecimiento de las bases militares de guerra.

EL PROFESIONISTA

A mediados de los treinta, el hermano de Don Walter, el Ing. Juan Buchanan, prestaba sus servicios en la radiodifusora XEB, una de las primeras estaciones fundadas en el país.

Conociendo la pasión de Don Walter por todo aquello que era novedoso y dada la especialidad que había cursado en el extranjero, lo invita a incorporarse al cuadro técnico de dicha estación.

Esta coyuntura fue tan solo una piedra de toque para el Ing. Buchanan desarrollara su enorme talento. A lo largo de los siguientes diez años, Don Walter dirige las instalaciones técnicas del sesenta por ciento de todas las radiodifusoras creadas en el país. Siempre que se tratara de crear, de emprender, de vencer incógnitas, ahí estaba Don Walter, iniciando el camino que otros temían seguir.

En 1944, se tenía el proyecto de instalar en México la radiodifusora más potente del mundo, que habría de cubrir toda América.. Para tan ambicioso plan se trajeron especialistas y equipo extranjero, pero el tiempo pasaba y la instalación parecía técnicamente imposible. "Me van a llamar -decía el Ing. Buchanan sin falsa molestia cuando veía los trabajos interrumpidos- sé que me van a llamar; en México somos capaces de hacer frente a este proyecto". Y así fue. Don Walter y veinte colaboradores más de la ESIME retomaron el proyecto de crear una radiodifusora de medio millón de watts de potencia.

El reto no fue fácil pues se estaba manejando una tecnología nueva, no conocida profundamente por mucha gente; su creación era tan reciente que cuando faltaba una pieza en el equipo, el Ing. Buchanan tenía que diseñarla, trabajarla y pulirla. En aquellas noches, a veces interminables, en las que se iban venciendo los obstáculos técnicos, Don Walter adquirió una de las aficiones más queridas: La astronomía. Como siempre, todo lo llevaba hasta la perfección; él mismo pulía sus espejos y hacía cálculos matemáticos de ubicación de las estrellas.

Finalmente la XEX, la voz de México, salió al aire el treinta de octubre de 1947 con una antena de 6 torres direccionales, capaces de cubrir todo el continente Americano. Para comprender la magnitud de la obra, cabe decir que en esa época las estaciones de radio abarcaban apenas una cuantas docenas de kilómetros a la redonda con sus transmisiones.

En esta etapa de su vida, el Ing. Buchanan logra otro de sus trascendentales aciertos, al representar a nuestro país en 1948 ante la Conferencia Internacional de Radiodifusión por altas frecuencias, que tenía como sede a México. En esos años el radio significaba el medio masivo de mayor alcance y penetración de la historia, de ahí que las frecuencias casi eran arrebatadas por unos a otros países. Tales problemas dieron origen a una Conferencia mundial para discutir su distribución.

Los países poderosos trataban de dominar la Conferencia, pretendiendo conservar para sí la mejor parte de la distribución. Pero había alguien que con su talento y conocimientos echaría por tierra tales pretensiones.

Walter Cross Buchanan diseñó un plan, posteriormente bautizado con su nombre, que repartía equitativamente y matemáticamente, las frecuencias entre los países. El Plan Buchanan sigue vigente y en uso hasta el día de hoy. Así eran los trabajos de Don Walter, magnos como él.

EL FUNCIONARIO PÚBLICO

  Siendo presidente electo de la República, Don Adolfo Ruiz Cortines, pidió informes de los ingenieros más talentosos del país. Al conocer la brillante trayectoria de Walter C. Buchanan lo manda llamar y le pide su colaboración como Subsecretario de Comunicaciones en la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas.

Don Walter, con la gran honestidad y cortesía que le caracterizaba, inicialmente declinó tal distinción, indicándoles al Presidente que un cargo de tal magnitud significaba una enorme responsabilidad para con el país y él no era de lo que se comprometían a medias. Ante la insistencia del Presidente Ruiz Cortines, el Ing. Buchanan le informó que ni siquiera había votado por él.

Pasaron tres meses antes de que Walter C. Buchanan aceptara el ofrecimiento, la labor que habría de desempeñar le exigía, según él lo entendía, una entrega completa. Cuando finalmente lo hizo, una de sus reflexiones que lo orilló a hacerlo, fue que era el primer Politécnico que ascendía a tan alto rango en el gobierno y así podría abrir brecha para sus demás compañeros.

A la muerte del Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Arq. Carlos Lazo, el Ing. Buchanan una vez más es distinguido por el Presidente Ruíz Cortines, como Subsecretario encargado del despacho.

En el siguiente sexenio 1956-1964 y por las dimensiones que había alcanzado la SCOP es dividida en Secretaría de Obras Públicas y Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Como titulas de esta última el Lic. Adolfo López Mateos, designa al Ing. Buchanan por lo valioso de sus servicios.

Durante todos estos años dedicado a las Comunicaciones de México, el Ing. Buchanan realizó grandes obras e hizo posibles trascendentales pasos para el progreso del país. Enumerar todas y cada una de éstas sería una lista interminable; entre las más destacadas están:

· Reorganización de las comunicaciones nacionales con la implantación de las técnicas modernas.

· Dedicación de parte considerable del presupuesto y adquisición de equipo y experimentos en la materia.

· Implantación del sistema de capacitación técnica especializada en el extranjero para el personal calificado, con el doble propósito de atender trabajos materiales y de forma personal docente de escuelas técnicas para trabajadores.

· Implantación del sistema Telex para el servicio público e instalación progresiva de controles de dicho sistema.

· Iniciación de la instalación de las redes de microondas para los servicios telefónicos y telegráficos de larga distancia.

· Instalación de una estación monitora y una estación receptora de alcance nacional en el Cerrillo.

· Continuación de las microondas entre las ciudades de México, Guadalajara, Jalisco. Y León Guanajuato, y en el Sureste hasta  Acayucan, Veracruz.

· Confección del mapa de conductividad de toda la República.

·El inicio de la construcción de sistemas de propagación toposférica entre La Paz, Baja California  Y los Mochis, Sinaloa, y entre Villahermosa Tabasco.,Ciudad. Del Carmen, Campeche, y Chetumal Quintana Roo.

· Inauguración de la Escuela de Telecomunicaciones para la capacitación de técnicos en microondas.

· Convenio con Teléfonos de México para que se iniciara la instalación de un sistema de microondas de banda ancha entre México y Guadalajara y entre México y Laredo.

·Terminación de las redes de microondas de México -Guadalajara; del Sureste entre México - Coatzacoalcos, Veracruz - Tapachula, Chiapas, con 120 canales telefónicos (1958).

· Los teléfonos fueron objeto de considerable mejora y respondieron al incremento del tráfico de mensajes.

· Creación por decreto presidencial, de la Dirección General de Telégrafos Nacionales (26 de marzo de 1960).

· Para 1964, la SCT dejó instalada una Red Telegráfica Nacional que contaba con:

· 57453 Km. De longitud simple.

· 141632 Km. De longitud en desarrollo.

· 843 administraciones.

· 36 sucursales.

· 56 estaciones radiotelegráficas.

· 920 oficinas telefónicas incorporadas.

·Establecimiento de comunicación vía Telex con diversas ciudades de Estados Unidos de América y Canadá, así como con Roma, Italia y Tokio, Japón.

· Quedó ampliada la estación transmisora "Miguel Alemán" con la instalación de nuevas antenas rómbicas y diferentes equipos con potencias que iban de 3 a 30 kilowatts.

· Al absorber la comisión de Telecomunicaciones Vecinales las funciones del Comité Nacional de Comunicaciones Urbanas (1959), ésta, desarrolló un plan que le permitió: construir 4397 Km. De línea de longitud y 4646 Km. De línea en desarrollo. Estas obras beneficiaron a 334 poblaciones con 8.7 millones de habitantes.

· Se establece en el sureste el circuito México-Coatzacoalcos-Acayucan.

· Se establece el sistema Villahermosa-Chetumal-Cd. Del Carmen y el de La Paz B. C.- Los Mochis; del Cerro de Las Lajas parte el sistema del Golfo que fue terminado hasta Poza Rica.

· En el sureste se dejaron facilidades de conexión internacional, realizándose todos los estudios técnicos necesarios en todos los países de Centro América para la comunicación del sistema.

· En el noreste de la República se realizaron todos los proyectos de construcción entre Guadalajara y Nogales, incluyendo pruebas de propagación, análisis de trayectos individuales, trazos de caminos, diseño de edificios, abastecimiento de energía eléctrica y se adquirió equipo para el enlace de 120 canales telefónicos.

· En el sureste se proyectó una línea de 120 canales para PEMEX entre Salamanca, Guanajuato, en el D.F. y la Cd. Pemex, Tab. Autorizándose en 1963 su construcción y explotación.

· En 1964 la SCT dejó instalada una red de microondas de:

· 4285 Km. De extensión.

· 278204 Km. Canal telefónico.

· 197140 Km. Canal telegráfico.

· 57 estaciones repetidoras y terminales.

· 66 plantas generadoras Diesel eléctricas y

· 1110 kilowatts instaladas. · Para la aviación de la Cd. De México se instalaron equipos de control de torres y radares de rodaje, posteriormente en Cerro Gordo se instaló un radar de alta potencia y gran alcance.

· Creación de la Comisión de Telecomunicaciones y Meteorología, que permitió la formación de una red meteorológica-aeronáutica de carácter nacional, así como la producción del equipo necesario.

Walter Cross. Buchanan como funcionario público tenía una meta: comunicar al país. Don Walter era consciente de que el desarrollo económico del país dependía en gran medida de que las diferentes ciudades pudiesen enlazarse para intercambiar a bajo costo, sus productos agrícolas e industriales y sus servicios. Buchanan luchó por lograrlo y así se hizo, para conmemorar tan singular esfuerzo, por primera vez en la historia del país, todos los gobernadores vinieron por carretera a la Ciudad. De México, para asistir al último informe de gobierno del Presidente Ruiz Cortines.

Pero Buchanan no era hombre de creaciones instantáneas para después olvidarse de ellas; consciente de que las vías terrestres constituían un gasto considerable y que su constante reconstrucción resultaba igualmente onerosa, Don Walter creó la empresa para estatal Caminos y Puentes Federales de Ingresos y hasta hoy continua dando mantenimiento, y servicio a las carreteras de cuota.

En cuanto a las empresas relacionadas con las comunicaciones el Ing. Buchanan reorganizó el Ferrocarril Chihuahua-Pacífico y rehabilitó los sistemas del Sur Pacífico, Sonora, Baja California y Sureste. Por otra parte, adquirió para el gobierno y reorganizó exitosamente la empresa Aeronaves de México.

Tal vez uno de sus grandes aciertos políticos con repercusiones económicas, fue la reorganización que el Ing. Buchanan logró hacer en la empresa Teléfonos de México. En esos años, la empresa era casi totalmente de capital extranjero; sus accionistas se sentían sumamente amenazados, pues el gobierno Federal recientemente había llevado a cabo la compra de Compañía de Luz y el paso lógico a seguir, según creían, era la expropiación de Teléfonos. Sin embargo el Ing. Buchanan ya había considerado todas las alternativas y esa no era la indicada, pues implicaba un desembolso inmediato y muy fuerte para la economía nacional.  Había una segunda opción en la cual todos saldrían beneficiados especialmente el país.

Don Walter reestructuró la empresa haciéndola de partición estatal e hizo accionista al usuario del servicio. Ha sido tal sistema, calculado matemáticamente por el Ing. Buchanan, que veinte años después TEL-MEX sigue siendo una empresa redituable accesible para el público y su crecimiento, uno de los mayores del mundo, ha permanecido constante.

A pesar de su permanente y enorme carga de trabajo, Buchanan siempre tenía tiempo para el Politécnico; consideraba que esta Institución debería proyectarse hacia el futuro con más decisión y empuje. Así pues, intervino favorable y fundamentalmente para que el Ejecutivo Federal autorizara la construcción de la Unidad Profesional Zacatenco; ya que el Casco de Santo Tomás resultaba inadecuado para la creciente población estudiantil.

La nueva Unidad fue construida con las normas más modernas y funcionales técnicas arquitectónicas, que se acoplaron a las necesidades pedagógicas del I.P.N. Laboratorios y Talleres. Así como canchas deportivas y bibliotecas, ocuparon un lugar preponderante en las nuevas instalaciones.

Sin embargo, el Ing. Buchanan tenía aún más que darle a su amado Politécnico. Al final de la década de los cincuenta el Gobierno Federal, conservaba aún frecuencias televisivas sin ocupar. Una sería para el uso comercial, otra para el uso gubernamental y otra más, gracias al esfuerzo del Ing. Buchanan ante el Presidente de la República, sería para el Instituto Politécnico Nacional.

Es así como nace en 1959, el primer Canal Cultural de América Latina: XHIPN-Canal 11. Hasta nuestros días, la estación de televisión Politécnica sigue haciendo denotados esfuerzos por servir a su Instituto y a todo el público deseoso de acceder a la cultura.

Todos estos logros y aciertos tan trascendentes, jamás envanecieron a Walter Cross. Buchanan... él era hombre de una pieza.

Constructor por naturaleza, Don Walter jamás contemplaba sus obras; cuando se refería a sus trabajos, por más importantes que fueran, nunca hablaba en primera persona. Su enorme modestia siempre le hacia decir: "A mi me toco la suerte de participar en este trabajo...", reduciendo al mínimo su mérito personal, aún cuando el éxito de la obra hubiese dependido de él.

Cuando daba por terminado un capítulo de su vida, de inmediato seguía adelante, sin lamentarse por tiempos idos. Era hombre de una sola decisión: cuando se comprometía ante una tarea , la llevaba a cabo con profunda dedicación, una vez terminada ésta dirigía su enorme dinamismo hacia otra meta. Así pues, un año antes de concluir su periodo como Secretario de Comunicaciones y Transportes, Don Walter empezó a tramitar su jubilación.

EL FINAL DEL CAMINO

Ya jubilado, Don Walter se dedicó con el mismo ahínco a sus aficiones personales. Gustaba mucho del tiro al blanco, deporte que participaba con su hermano e hijo en ambiente familiar.

La fotografía fue una de sus grandes pasiones y ésta se vio unida a la astronomía; famosas son sus tomas del eclipse del sol de 1970, para lo cual viajó a Miahuatlán, Oaxaca., y a sus 64 vitales años instaló un campamento al aire libre.

Como Ingeniero que era, llevaba su mente matemática a todas las esferas de su actividad; por ejemplo, ya retirado de la vida pública se dedico a levantar su rancho en San Luis de la Paz, Guanajuato., y esto lo realizo con gran éxito gracias a que con su agudo ingenio, Don Walter convirtió a calorías todo el trabajo y energía desarrollados en el rancho, con el objeto de optimizar las actividades. Este tipo de calculos , aunados a sus vastos conocimientos agrícolas adquiridos automáticamente, le permitieron incrementar a tal grado la producción por hectárea que en dos ocasiones se hizo acreedor de premios nacionales de agricultura.

En medio del dinamismo mental y físico que siempre lo acompañaron, Walter C. Buchanan muere el 27 de septiembre de 1977, en su rancho de San Luis de la Paz. Su camino por la vida fue siempre vasto y plano, siempre limpio y ascendente, con la enorme satisfacción de haber construido y construido bien.

Cronología Directores Escudo

Inicio